
Es sabido que el verano es "cruel" en Trulalá... Apenas un río (que ya no es lo mismo que en otras épocas) sirve para calmar los efectos del insoportable calor.

Pucho siempre le propone al "Profe" una escapada al río para distraer la mente y mover un poco el cuerpo practicando sanos deportes como la natación. Como podemos ver, Neurus tiene su mente en otra cosa, no puede "despegarse" de sus preocupaciones y de esos exámenes que se le vienen encima. Todo ésto, sumado a su eterna problemática económica (hacé "clic" e interiorizate)...
Por ello continúan las incesantes prácticas de yo - yó de Puchito, bajo la estricta supervisión de su "amo y maestro", con la esperanza de poder hacer una gira por la costa y ofrecer exhibiciones a la gorra... ¡Unos pesitos son unos pesitos! Y sobre todo si son ganados honradamente...

Lejos quedaron aquellos tiempos de ambiciones desmedidas, en los que el Profesor Neurus decía: ¡Nada es mucho cuándo la ambición domina! Hijituslogía, desde Mar del Plata.


