lunes, 21 de diciembre de 2009

Confirmado: ¡No era lo que parecía!



Oaky Silver: Único heredero del acaudalado multimillonario Gold Silver. Un niño educado con disciplina militar, capaz de imponer respeto y admiración por su persona entre los niños de su edad.

¡Quién puede olvidar aquella escena de "Plaza de Niños"! Al rtimo de "Avenida de las Camelias" (para muchos la marcha militar argentina por excelencia), logra formar un ejercito con sus "amiguitus" para tomar la plaza de Trulalá... (si te interesa podés recordar la marchita haciendo "clic" sobre la foto con la bandera, escudo y escarapela nacionales)...



Una plaza libre de guardianes molestos y holgazanes, que pasara a ser propiedad de los niños y exclusivamente para ellos... ¡Ese es el Oaky que todos conocemos!

Cumpliendo con lo prometido, hoy comenzaremos a develar el origen de esta "misteriosa" y comprometedora fotografía que nos muestra a "Oaky, el terrible" luciendo un vestidito que según fuentes confiables es de color rosa...


¡Sí, él, Oaky Silver! El mismo que ha demostrado en numerosas ocasiones ser un niño de temer, siempre presto a intervenir donde haya tiros, líos y cosa "golda", el mismo que dice "lompo l'alma" cuando algo no le gusta y no duda en sacar de los bolsillos de sus "sofisticados" pañales dos revólveres a falta de uno... Ubiquémonos en septiembre de 1977... ¡Los pibitos de esa poca eran hechos y derechos! Bueno, es una manera de decir, cuidaban las apariencias...



Jugaba alegremente Oaky en su jardín ( a un juego bien varonil), cuando de repente se le aparece la Vecinita de enfrente...




Cara de consternación es la que ofrece Oaky ante el pedido de Moniquita (obsérvese la actitud de Gutiérrez y su reflexión...)



En un principio Oaky reacciona de manera terminante: ¡De ninguna manera! ¡No me voy a poner vestidos de nenitas! - dice con cara de pocos amigos... Sin embargo, su "vecinita" le recuerda aquella loca promesa que muchos hombres solemos hacer aún sabiendo que no todo está a nuestro alcance. Oaky está dispuesto a "hacerle el favor" pero en secreto. Se ve que en aquellos años 70 no eran bien vistas ciertas cosas...




Gutiérrez, fiel a su estilo ponzoñoso y ventajista, de ningún modo puede perderse esta oportunidad de ridiculizar al malcriadito de Oaky y pone en práctica su malévolo plan...



Oaky comienza a sentir muchísima vergüenza, está pasando un muy mal momento y su cara lo dice todo... Moniquita, como si nada, mantiene su impecable sonrisa (¡por algo será que terminó con Hijitus, pero esa ya es otra historia!)...





¡He aquí el momento crucial! Gutiérrez "dispara" con su máquina fotográfica (PENTAX REFLEX K 120, por si importa el dato) sobre un desprevenido Oaky que tan sólo atina a decir: ¿Eh?





Y así es que sale corriendo con el vestidito puesto. ¿Vieron? ¡No era lo que parecía, eh! Sin embargo esta historia no termina aquí... ¡Continuará!
Hijituslogía, desde Mar del Plata.