No queremos que "Bochita" quede en el olvido. Como amigo incondicional de Oaky (más allá de los desayunos), se ha ganado un lugar en la galería de personajes trulalaleros que merecen ser recordados con una sonrisa. Esta historia de "Juegos Peligrosos" llega a su fin (ver parte 1 y parte 2) y aún Bochita tiene que pasar por la peor experiencia...

Tras los sofocones que Bochita pasó en esa práctica forzada de patín, Oaky se dirige nuevamente hacia la mansión de su papucho para seguir con la "sana diversión"...


¡Qué carita de espanto! No es para menos. La peor de las ocurrencias de Oaky está por atormentar la integridad física del bueno de Bochita...
¡Monzón y Galíndez! El país se paraba para ver sus peleas. En aquellos años 70, el boxeo era a 15 rounds y pese a que muchas peleas eran sanguinarias, los argentinos teníamos a verdaderos ídolos populares arriba del ring, verdaderos "titanes" que acaparaban la atención de grandes y chicos. Aquellas inolvidables veladas boxísticas en el Luna Park por títulos mundiales, eran tema de conversación durante toda la semana. 

¡Pero a Bochita que no le vengan con estas cosas! Ya es demasiado abuso por parte de Oaky y es hora de poner un poco de orden y equilibrio en los juegos. 
Oaky hace una propuesta justa y Bochita la acepta con gusto...


Y así termina esta historia. Esperamos que les haya gustado. Ojalá algún día "Bochita" sea tenido en cuenta en alguna película o en nuevos capítulos de Las Aventuras de Hijitus. Hijituslogía, desde Mar del Plata.


