Espíritu y maestría a la hora de hacer sonar su querido bandoneón...

Y... ¡Si el "profe" lo dice debe tener razón! Aunque para reconocerlo primero tenga que bombardearlo con algunos insultos que de repetitivos que son, a Puchito ya le suenan a "piropos"... HIJITUSLOGÍA, desde Mar del Plata.