Año 1970. El Comisario en pleno procedimiento policial, persiguiendo a unos peligrosos delincuentes que aparentemente estarían refugiados en el laboratorio del Profesor Neurus... Hijitus y Pichichus, como en innumerables oportunidades, dando una mano para mantener el orden y la justicia en Trulalá...
¡Cuánta expresividad en los dibujos de estos años! (Notesé la cara de enojo de la "autoridá" y la carita de rufián de Puchito...). Y antes de que le tire la puerta abajo, Puchín recibe cordialmente a un Comisario que parece estar "terriblemente consustanciado" con el cumplimiento de su deber. Sin embargo...
Puchito piensa... (podríamos decir que en las historietas Pucho - al igual que Larguirucho en la tele - le solía hablar al lector) y ejecuta una genial idea para distraer al Comisario...
¡Un partidito de truco! El entusiasmo con un "¡IUJUUU!" incluido del Comisario, muestra a las claras qué fácilmente puede desviarse de su función pública cuando la tentación es grande...
Menos mal que siempre está Hijitus a su lado (o la mayoría de las veces), recordándole "algunas cositas"... HIJITUSLOGÍA, desde Mar del Plata.


